El día en el que dejé de Soñar

El día en el que dejé de soñar

Dicen que los sueños sueños son, que los sueños se hacen realidad... Bueno pues hoy he decidido dejar de soñar. Sí como lo leéis "YA NO SUEÑO MAS". Me cansé de soñar.

Ya no quiero soñar con príncipes, no quiero soñar con castillos. No quiero soñar con tener una salud de hierro ni un cuerpo 10. No quiero soñar con ser feliz ni con tener un millón de amigos. Tampoco quiero soñar con ser millonaria o que tengo un gran coche y una mansión. No quiero soñar con viajar por el mundo y ver mil maravillas, ni quiero soñar con trajes bonitos y con miles de zapatos caros.

No, no y no. Me niego a seguir  perdiendo parte de mi tiempo cerebral ( si se puede llamar así) pensando y pensando en cosas que al final no se van a poder realizar, salvo si me llega la visita de aquella extraña llamada Suerte.
Hoy tome la decisión de utilizar ese tiempo cerebral en vivir.
Seguro que muchos estáis pensando: "soñar es vivir", "soñar es mágico", "los sueños son gratis la vida no", "no dejes de soñar"... Yo era una de esas personas y esas frases han salido de mi boca más de una y dos veces y seguirán saliendo como frases reconfortantes para personas que las necesiten, pero para mí no.

Y ahora el porqué de esta decisión. 
Después de un periodo de tiempo y de una serie de catastróficas ¿desdichas?, me di cuenta de que tengo una enfermedad llamada SMPSS o lo que es lo mismo "Soñar Me Perjudica Seriamente la Salud"
Ya sé que es duro reconocerlo y muchos os daréis cuenta de que estáis enfermos también. La SMPSS es una enfermedad complicada y sus síntomas causan mucho dolor y sobre todo dolor psicológico.
Un ejemplo claro: ahora voy y sueño que mañana me toca la lotería y me compro un coche. Bueno, mientras estás soñando te ves al volante de ese coche, disfrutando de las comodidades de conducción, del viento rozándote las mejillas... y de repente dejas de soñar, miras por la ventana y ves tu coche con 20 años al que cariñosamente llamas "la pastelería" por la cantidad de bollos que tiene. Es cuando un dolor a cámara lenta te empieza a subir por las manos y por las piernas, te llega a la cabeza y al corazón. Ese dolor es imparable. Bueno aquí los optimistas/no-sé-como-clasificarlos me dirán, "pues da gracias por tener un coche aunque tenga 20 años, hay gente que no tiene ni unos zapatos para andar". Vale no les quito razón pero aquí es donde entra la vara de medir o el punto de vista. Solo quiero poner una frase sobre esto ya que daría para otro artículo completo y nos desviamos del tema, aquí la frase: 
"Descalzos <= Coche con 20 años=> Limusina con chofer." cada uno que se posicione donde mejor le parezca o que lo lea desde donde el corazón o la mente o el Karma les permita.

Vuelvo al tema principal. Mi cuerpo tiene un límite para el dolor y creo que ya está llegando a su límite. No me puedo permitir ese dolor, ya no lo aguanto más. No puedo soñar con una mansión y luego mirar la cuenta del banco, no puedo soñar con estar al 100% de salud y levantarme mañana con un catarrazo que no me deja ni pensar, no quiero soñar con sueños maravillosos y luego darme de morros con la vida.

Así que desde hoy, voy a vivir. Si, voy a vivir en mi casa con hipoteca, con mi coche de 20 años, con mis catarros y dolores de cabeza, con mis vacaciones infinitas al pueblo, con mi trabajo rutinario y con mis zapatos desgastados. Con esto espero que el dolor vaya desapareciendo poco a poco y algún día levantarme y..... ya, sólo levantarme, sin pensar en nada más, ni bueno ni malo.


Y por todo esto voy a dejar de soñar... por lo menos hasta dentro de 5 minutos. 


Ahora a dormir y que soñéis cosas bonitas.

Comentarios

  1. Gracias Rocio , sigue soñando ,aveces es necesario para ocultar la cruda realidad de la vida.

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